Los actores secundarios

¿Has visto los maravillosos retratos que puedes conseguir haciéndote un selfie con el nuevo iPhone X? Por solo 1.159€ puede ser tuyo!! Gracias Apple.

Esto de los selfies no es solo “una moda”, la compañía de la manzana lo sabe bien y dirige su mensaje (y su tecnología) a la generación del YO, una generación centrada en el éxito individual. Yo-mi-me-conmigo, mira lo feliz que soy, lo voy a compartir con todo el mundo para que puedan celebrar lo fantástica que es mi vida. Facebook ya hace tiempo que pierde fuelle, anunció hace poco que iban a priorizar las actualizaciones de los círculos cercanos (familia y amigos) y que no se pasarían tanto con la publicidad: Perdonarnos no queremos que os vayáis.

Nuestra cultura narcisista pone en el ojo del huracán al individuo, que no puede dejar de esforzarse buscando sin cesar un papel con el que conseguir el Oscar al mejor actor. Este esfuerzo genera mucho sufrimiento: no importa como te vistas, no importa las frases que te hayas aprendido de memoria, no importa los sitios del mundo que hayas visitado, ni las fotos sonrientes… Sigues sin encontrar tu propia voz, se te nota sobreactuado, estás vacía, te sientes vacía, sola y triste.

Hay otra forma, creo yo, de entender el lugar de uno en el mundo. Se trata de miralo desde una colina y reflexionar sobre él, hay muchos mares y muchas son las corrientes de agua distintas que acaban definiendo el conjunto, no soy el centro del universo. Ufff, que peso se saca uno de encima, no soy el centro del universo, el universo ni siquiera me necesita. Las madres de nuestra humanidad llevan muchas generaciones trabajando en silencio, desde otro plano, no son las actrices principales, su papel es hacer posible que otras generaciones puedan vivir. El actor secundario habilita que el actor principal exista y en este sentido el actor secundario es fundamental.

Descargarse el egocentrismo de la espalda lo libera a uno. Permite respirar y escuchar el sonido de la vida. Uno puede apreciar el regalo y saber que no está solo, muchos otros fueron y muchos otros serán, así pues podemos plantearnos nuestro papel como el de uno más. Quizás viaje, quizás no siempre sonría, quizás diré frases poco inspiradas, quizás me vista sin estilo. Miraré dentro y también fuera de mi, sin prisa, con el sosiego de no tener que competir con nadie, y sembraré el terreno de mi vida con las semillas que considere adecuadas, sin olvidar que estas crecerán fuera de mi control.

Acabando 2017: Aprendizajes

Otro año más que termina! Aprovecho este momento para revisar los propósitos que tenía a finales del año pasado y para proponerme nuevos para el 2018!!

A muchas personas no les es útil esto de proponerse objetivos para el siguiente año, les ocurre que al final los propósitos no se acaban realizando, quizás porqué se proponen cambios demasiado bruscos sin tener en cuenta el cómo se van a realizar.

A mi me resulta muy útil hacerlo, me propongo más bien lineas de trabajo y durante el año las voy revisando, lo que me ayuda a recordarlas y a tenerlas presentes.

Este 2017 me he dado cuenta de lo difícil que me resulta:

  • Estar en el momento presente
  • Hacer un uso más racional del móvil (me cuesta salir del modo trabajo)

Y conseguí muchos de mis propositos:

  • Focalizar mis esfuerzos profesionales en coopdevs.org diciendo “no” a otras actividades en las que estaba involucrado.
  • Cuidar mi salud (aunque queda aún trabajo por hacer), casi no como alimentos procesados, dejé de fumar, apenas consumo azúcar, voy al gimnasio todas las semanas, …

Para el 2018 seguiré el camino con más acciones/estrategias relativas a los aspectos que me cuestan más. Conseguir no perder el momento presente es la aspiración más ambiciosa y la quiero abordar a través de la continua revisión y puesta en práctica de estrategias que lo faciliten. Conseguir hacer on/off (por ejemplo on/off de móvil) es básico para poder prestar atención al presente, si quiero fluir cuando estoy dedicando mi tiempo a un asunto no puedo estar pendiente de otros asuntos que no están en juego en este momento.

Así pues me encamino hacia el 2018 dispuesto a vivir intensamente todo lo que me depare, revisarme con frecuencia y disfrutar de la magnificencia de todo lo que ocurre en cada preciso momento.

Equilibrium

¿Cuándo fue la última vez que te sentiste con tanto poder que sencillamente no había ninguna preocupación en tu cabeza? Esos momentos en que tu propia energía es tan desbordante que solo puedes disfrutar del presente.

Se trata de un punto de desequilibrio. Mágico, deseable y siempre finito.

Esos momentos cumbre parecen suceder de manera cíclica, pero… ¿se pueden atraer? Creo que lo mejor es una cierta moderación, una vida equilibrada parece ser el camino para fomentar esos momentos de máximo esplendor, si intentas forzarlos se te escaparán de las manos y someterse a una disciplina férrea tampoco ayuda en absoluto. La clave, creo yo, está en vivir sin dudar y sin sentar precedente, porqué un precedente genera una rutina que va tejiendo unos preciosos barrotes.

No te autoimpongas límites, pero tampoco creas que puedes vivir en un estado constante de embriaguez. Encuentra tu propio equilibrio.

Observa, nútrete, relájate y disfruta hasta que aparezca tu gran nuevo momento de esplendor.

Ser, hacer y tener

El otro día una buena amiga y coach me preguntaba:
— ¿Qué eres Sergi?
— Pues… soy una persona que intenta mejorar el mundo haciendo esto y aquello otro y lo de más allá…
— Eso no es lo que eres, eso es lo que haces

Me has pillado… ¿qué soy? no lo sé exactamente. Desde pequeño me enseñaron a producir (hacer) y a consumir (tener) pero en la escuela no invertíamos demasiado tiempo en aprender a SER. Si olvidamos cultivar nuestro ser estamos condenados a definir lo que somos únicamente a través de nuestras acciones o a través nuestras posesiones, con todo el sufrimiento que ello conlleva.

¿Cómo saber lo que uno es? Dejando espacio para que nuestro ser se exprese.

El modo de ser tiene como requisitos previos la independencia, la libertad y la presencia de la razón crítica. Su característica fundamental es estar activo, y no en el sentido de una actividad exterior, de estar ocupado, sino de una actividad interior, el uso productivo de nuestras facultades, el talento, y la riqueza de los dones que tienen todos los seres humanos. Esto significa renovarse, crecer, fluir, amar, trascender la prisión del ego aislado, estar activamente interesado, dar.

— Erich Fromm

Vienen al caso estas sabias palabras de Jose Luís Sampedro:

Con su magnifico final: Ser lo que uno es.

Sal y ¡disfruta!

Mi cuerpo se balanceaba sobre la rígida silla, mis manos transpiraban y mi mente no podía dejar de recordarme lo transcendental del momento. En el aula muchos otros esperaban su turno, un interprete tocaba una melodía de Bach, compleja en forma y de matemática ejecución, en el jurado tres catedráticos escuchaban atentamente y anotaban en sus cuadernos cada pequeña imprecisión, la cara del músico esgrimía una mueca de angustia, y yo esperaba mi turno como el condenado espera el momento de su dramático final.

Me lo había repetido a mi mismo una y otra vez: “sal y disfruta, sal y diviértete, siente la música y no te preocupes de nada más”. Subí al escenario y no fui capaz. Sonaron notas si, posiblemente hasta música, en realidad desconozco si los primeros acordes fueron bien recibidos por el jurado o no, pero mi tensión interna me obligó a parar, pedir perdón y abandonar la sala.

Sal y disfruta, es lo único que tienes que hacer. Sigue siendo mi gran asignatura pendiente.