Reset

Me doy un tiempo. Soy consciente de que no es el mejor momento para hacer vacaciones, pero las necesito.

Hace poco más de tres años, en una plaza de Barcelona besé a una joven, poco me imaginaba esa noche lo que ocurriría después. Nos enamoramos y en pocos meses sabíamos que queríamos compartir nuestras vidas, así que nos fuimos a vivir juntos, adoptamos a un perro y al cabo de tan solo un par de años sentía que la casa donde vivíamos era el hogar de una familia. Algunos días al acostarme pensaba: “Vaya, esto es la felicidad”. Sin embargo no todas las épocas son igual de buenas ni todos los días un idilio y el fuerte nexo que nos unía se debilitó hasta romperse. Me hubiese gustado poseer un antídoto que lo solucionase todo, que hiciese que recuperáramos nuestra fuerza, pero no lo tuve.

Ha terminado un proyecto vital tan importante que necesito replantear mis motivaciones vitales, me voy a hacer el camino de Santiago para que me dé un poco el aire y para que, entre paso y paso, el silencio desnude mi alma y me revele en qué dirección seguir caminando.

Hasta pronto!

2 comentarios.

  1. Aunque no te acompañe, espero que vuelvas cargado de energía positiva y dispuesto a ir a nuevas conferencias o reuniones.

    Una abraçada

  2. Buen viaje!!, aun que andes solo por alli, estare con tigo, en ese ratito a pie y otro caminando…
    Escribe si puedes…

    un beso

Comenta esta entrada.