Primeros pasos

Ya llevo seis días en mi nueva casa, la tranquilidad es la norma del día a día, estoy intentando adaptarme al nuevo ritmo, slow time. Intento dejar de ser impulsivo a la hora de trabajar y el resultado es mucho mejor, dos días me he sorprendido de mis resultados.

Por la mañana es cuando alcanzo mi máximo rendimiento laboral, me preparo una taza de té o de cualquier infusión que encuentre en el armario (Mònica es muy aficionada y tiene gran variedad de infusiones) y me siento delante del ordenador. Chequeo el correo, analytics por si hay alguna sorpresa, echo un vistazo al reader y después aparto el teclado, cojo una libreta y hago un pequeño esquema o guión de lo que voy a hacer. Después todo es mucho más sencillo que si trabajara sin meditar y sin escribir aquello que voy ha hacer.

Escribir en papel ayuda a no olvidar a escribir de forma tradicional, la conexión humano-información es mucho más intima, además es wireless y portable.

Por las tardes me asigno las tareas menos pesadas: testeo, analítica web, pruebas, análisis de futuros desarrollos,… Así transcurren unas horas tranquilas y muy valiosas.

Finalmente ya solo me queda hacer algo de ejercicio, ni que sea dar un paseo, hacer las tareas del hogar, cocinar o simplemente leer frente a las acogedoras llamas de la chimenea.