La ilusión

Es curioso que la palabra ilusión tenga dos significados tan distintos y a la vez tan relacionados, un significado se refiere a una apariencia discordante con la realidad, el otro indica el atractivo o la fuerza vital con la que se ejecuta una determinada acción. Ambos significados tienen una relación muy curiosa, a menudo cuando alguien intenta realizar con ilusión una determinada tarea se le tacha de poco realista, es decir, de intentar realizar esa tarea de forma ilusoria.

Hace ya una semana que lanzamos Desidium.com, desde el nacimiento de la idea, su maduración, su ejecución y la puesta en marcha, en cada una de las etapas del proyecto no han faltado las ganas ni la ilusión, ha sido y es un placer ponerse a trabajar para sacar la idea adelante, no sé como va a acabar el proyecto pero poco importa, si no funciona esta vez aprenderemos de los errores y progresaremos para el futuro. Lo que si me queda claro son las ventajas que proporciona el trabajo con ilusión, en primer lugar no sientes que estés perdiendo el tiempo porque lo que haces te gusta, poco importa cuanto te paguen por trabajar sin ilusión, no importa la cifra, no vale la pena, ese tiempo es tiempo que no has vivido, tiempo que no merece ser contado en los años que va a poner en tu lápida, por otro lado trabajar a gusto hace que las cosas se hagan de manera cuidada, esmerándose en cada pequeño detalle que de otra manera no tendrías en cuenta.

Hay personas que solo entienden el idioma de las cifras, no pueden comprender que trabajar con ilusión es sinónimo de productividad porque asocian el trabajo al sacrificio, mantienen una interminable lucha hacia ninguna parte porque creen que al final habrá una recompensa, el futuro es una ilusión que nunca llega, pero no es fácil darse cuenta.

A mi modo de ver, todo en esta vida debe hacerse con ilusión, nuestro tiempo es limitado y no merece la pena venderlo, no sale a cuenta. La ilusión, al igual que la realidad, es un concepto tremendamente subjetivo, sin embargo los humanos en nuestro afán por imponer reglas sobre todas las cosas tendemos a generalizar sobre lo que es real y lo que no lo es, sobre lo que se debe hacer en la vida y sobre lo que no se debe hacer. A mi personalmente no hay nada que me ilusione más que desobedecer esas reglas y vivir con ilusión todos los días de mi vida.

Growing Up

En pocos días el huerto ha crecido de forma espectacular, impresiona ver como la vida se abre paso. Lo más costoso de momento es quitar las malas hiervas, es una guerra vegetal por la supervivencia y yo voy con el equipo de las plantas comestibles.

Aquí el primer fruto del huerto, una gran lechuga que espera en la nevera a ser devorada.

Huerto: primeros pasos

Grácias al Club d’Agility de Montferrer (un día os tengo que poner a la Jumbo haciendo agility que ya hace sus pinitos), Mònica y yo hemos podido hacer un huerto con un espacio que nos han cedido.

Este es el huerto, como podeis ver, esta plantado desde hace poco tiempo:

Las lechugas son lo que más rapido crece:

No te ensucies

Confiar en la buena voluntad de las personas, en su sinceridad y en sus buenas intenciones es algo cada vez menos común en un mundo que nos miente a cada momento. Por televisión a cada instante nos quieren timar, en las pausas publicitarias: “más blanco no se puede” lo puedo tolerar, pero que aparezcan charlatanes y timadores profesionales en todas las cadenas con la única finalidad de competir por la audiencia me resulta tristemente patético. Por suerte en mi casa no hay una sola televisión, todo el material audiovisual que nos interesa lo vemos o bien on-line o bien descargándolo para su posterior visionado. Cambiamos la televisión por un ordenador conectado a un proyector y la mejora ha sido substancial, miras aquello que te apetece cuando te apetece.

¿Cómo se puede confiar en la buena voluntad de las personas y a la vez protegerse de una triste y penosa estafa? Creo yo que debe otorgarse siempre el beneficio de la duda a todo homínido ambulante. Por ejemplo si me encuentro un coche averiado en la carretera intentaré echarle una mano, pero me andaré con cuidado no vaya a ser que solo sea una mera estrategia para robarme, lo que sería imperdonable es que no ayudara a una persona realmente en problemas por miedo a que fuera una estratagema maliciosa. Otro ejemplo más, doy el beneficio de la duda al señor Obama presidente de los Estados Unidos, quizás sea una gran persona que cambie el mundo y haga que toda la pobreza y sufrimiento del planeta desaparezcan, pero no puedo descartar que solo sea Marketing aplicado a la política, si miramos en la historia de la humanidad encontraremos que existen personajes muy carismáticos de poco fiar que aparecieron como los grandes salvadores en momentos de crisis.

La mezcla entre basura y buenas intenciones es el pan de cada día, creo que debemos cuidar las buenas intenciones y las buenas costumbres porque sino nos rodearan toneladas y toneladas de basura e, irremediablemente, nosotros también nos mancharemos.

Cum laude

El proceso de aprendizaje de las personas dura toda una vida, en la infancia es cuando este proceso se muestra en su máximo esplendor y es cuando se debería aprovechar este gran potencial para que cada persona pueda mostrar su mayor habilidad.

Desde que empecé mis estudios en preescolar hasta que dejé la universidad siempre he notado que algo en todo el sistema educativo no acababa de estar hecho para mí. En mis primeros años de colegio las clases no me interesaban demasiado, excepto las más creativas como plástica o música, las horas de gimnasia y sobretodo las horas de recreo eran mis preferidas, como cualquier otro niño. Solía pasarme las clases soñando despierto, recuerdo una gran capacidad imaginativa que me llevaba a un estado de bienestar al que siempre quería regresar. Cuando llegué a cursos más elevados, sobre los 11 años, comenzaron a interesarme algunas asignaturas más, como por ejemplo ciencias naturales, supongo que era la única que podía relacionar con la realidad y el hecho de descubrir la complejidad de la vida me apasionó. En el instituto hubo una asignatura más que me hizo entrar en clase motivado y no con la común desgana, filosofía, una asignatura que daba libertad máxima a los pensamientos y la cual me recordaba constantemente que todo lo que me pudiese plantear sobre la existencia seguramente ya se lo habían cuestionado otros.

Al fin, la culminación de mi formación, llegó el momento de especializarse y de poner en una lista las carreras quería estudiar por orden de preferencia. Se me daban bien las asignaturas más lógicas como Matemáticas o Físicas y además me pasaba el día delante del ordenador debido al universo en expansión que era Internet por aquellas épocas. Me aceptaron a la Facultad de Informática de Barcelona, pensaba que al fin estudiar sería distinto, me imaginaba trabajando codo con codo con científicos, participando de sus proyectos, reinventando el mundo, pero me encontré lo mismo que en primero de primaria, era uno más compitiendo por ser el mejor de la clase. Tras varios años de frustración abandoné mis estudios y formé Dezain Solutions con dos compañeros de universidad con el mismo problema que el mío, ganas de hacer grandes cosas y gran frustración universitaria.

Hoy, en la era de la información, el poder de un profesor es relativo, puesto que todo lo que nos pueda explicar podemos contrastarlo y ampliarlo con facilidad buscándolo en Internet, la educación debería centrarse en formar personas, debería hacernos críticos para poder tomar las decisiones acertadas en un mundo en el que es fácil perder el rumbo. No creo que vuelva a la Universidad, quizás vuelva cuando haya personas a las que les ilusione transmitir sus conocimientos.

Dejar la universidad fue difícil, tuve que imponer mi decisión a personas a las que nunca había impuesto nada, más bien al contrario. El miedo no debería paralizarnos en nuestras vidas, muchas personas no hacen aquello que desean hacer por miedo a cambios bruscos, por miedo a perderlo todo y, en cierto modo, la vida es mejor con cambios bruscos, es más intensa y enriquecedora si puedes vivir el la cima y caer hasta lo mas bajo. La educación debería ser diferente, pero en parte, toda la frustración que ha provocado en mi interior me ha transformado y estoy agradecido de que haya sido así.

Dezain Solutions

La informática es una materia demasiado vasta como para que alguien se pueda denominar informático a secas, no existen expertos informáticos que sepan mucho sobre todos y cada uno de los campos que abarca la informática y los profesionales del sector se especializan.

Nosotros nos hemos especializado en desarrollo Web, que a su vez es también demasiado amplio como para que alguien sea un experto desarrollador Web a secas, sin embargo como equipo siento que sabemos de todo un poco a un nivel aceptable. En los libros de programación o de bases de datos a menudo te encuentras cada pocas páginas con la famosa frase: “para saber más de este tema consulte un libro especializado”, teniendo en cuenta que los libros tienen fácilmente 500 o 1000 páginas parece que no acabaríamos nunca.

Siento que vamos por el buen camino porque, aunque no seamos especialistas en nada en particular, podemos ofrecer resultados equilibrados en su conjunto, cosa que creemos que tiene gran valor. Si descuidáramos algunos aspectos en beneficio de ser innovadores en otros aspectos correríamos el riesgo de crear productos cojos. Escuchamos y aprendemos de los expertos en las distintas especializaciones que posee el desarrollo Web pero nunca vamos a apostar por una de ellas sin tener claro las implicaciones que tiene sobre el conjunto del proyecto, y esto es precisamente nuestro punto fuerte, muy pocas son las veces en que hacer las cosas de una determinada manera solo aporta beneficio sin producir efectos negativos por otros lados.

La clave está en no sentarse delante del ordenador a picar teclas a la desesperada, hay que pensar, compartir puntos de vista, madurar, dibujar en papel, pintorrear un poco la pizarra, hasta tenerlo claro. Al final si que se pica código, pero cuanto más corto y simple mejor. Tener las ideas claras ayuda mucho a reducir tiempos de programación y es una garantía para mantener y ampliar en el futuro.

El equilibrista

Me fascinan las culturas orientales como la japonesa en las que incluso los trabajos más sencillos y repetitivos se pueden llevar a cabo con una cierta maestría, incluso son tratados como un rito. Algo que se podría considerar como pesado o tedioso puede resultar ser casi una experiencia espiritual inigualable dependiendo de la actitud que se adquiera al respecto.

El otro día discutía con mis compañeros sobre el coste-beneficio de realizar una aplicación de una manera determinada. Discutíamos precisamente porque unos veíamos más coste que beneficio y otros todo lo contrario. Es un problema de difícil solución ya que tanto coste como beneficio se miden a partir de un conjunto de variables a menudo indeterminado y difícil de definir. Puedes poner algo en práctica y no llegar nunca a tener claro si has conseguido que la balanza se decante más hacía el beneficio.

Trabajar, ya sea programando o limpiando los platos después de comer, no es obligatorio y no tiene por que ser positivo para la vida de una persona, no obstante, si se decide hacerlo, una actitud positiva al respecto ayuda a decantar la balanza hacia el beneficio. Lavando los platos, por ejemplo, puedes disfrutar chapoteando en agua caliente y adentrarte en un mundo de sensaciones tan complejo como seas capaz de percibir.

Esta balanza beneficio-coste, es una balanza distinta para cada aspecto a medir y entre ellas se relacionan jerárquicamente unas con otras, algo que yo llamaría granularidad en la evaluación del coste-beneficio pero que seguro que un psicólogo o un taxista lo llamarían de formas distintas. En la parte más alta de todas estas balanzas en mi opinión debe existir una balanza en equilibrio, todo al fin provoca un efecto neutro. Creo que aunque Newton o Einstein no hubiesen nacido eso tiene o tendrá un efecto neutro al fin y al cabo.

La importancia de la automotivación

Todas las mañanas cuando me siento delante del ordenador lo hago motivado, si no lo estuviera no encendería el ordenador, haría otra cosa, sin embargo no ha habido ningún día laborable que no me haya puesto a trabajar, por qué? Porque se trata de mi empresa, claro, es mi sustento y no quiero perderlo, quiero que salga adelante, pero sobretodo mis ganas y mi energía proceden de la libertad, no tengo que hacer las cosas para cumplir con nadie, las hago por que quiero, y en mi caso intento destacar, para que Dezain destaque y asegurar así su futuro.

Esa libertad es la que muchos trabajadores ven cuartada al tener que cumplir unos horarios estrictos, tener que aguantar a jefes incompetentes que hacen repetir las cosas doscientas veces, no recibir una sola felicitación, no sentirse parte de la empresa para la que se trabaja,… Todos los aspectos negativos que se suelen dar en el trabajador desmotivado (o trabajador común) que hacen que su rendimiento caiga tanto que poco importa que se pase ocho horas en la oficina y poco importa que se le pague bien, no va a dar a la empresa lo que podría llegar a dar.

Cuando una persona se siente libre y escoge dedicar su tiempo a algo, entonces es cuando el resultado es el óptimo y eso es lo que interesa, que dentro de un equipo salga lo mejor de cada uno y que los que tienen la responsabilidad de decidir tengan a su alcance las mejores aportaciones de cada uno de los integrantes. Desde mi punto de vista, el éxito o fracaso de un proyecto que tiene a un equipo normalito de media, depende de la capacidad de los que toman las decisiones para nutrirse de los individuos que lo forman. Dar libertad ayuda a diferenciar a las personas que les gusta lo que hacen de las que no.

Señora Jumbo

Os presento a la Señora Jumbo, nombre en honor a la madre de Dumbo otorgado a esta perra por razones obvias, tiene un añito, es adoptada y hay que decir se porta muy bien.

En casa hacía tiempo que la idea de tener perro nos rondaba la cabeza, cuando nos decidimos a pasar por la perrera de Barcelona ya no hubo marcha atrás, el panorama de la perrera viendo tantos perros juntos es triste, elegir darle una vida mejor a alguno de ellos es injusto, sobretodo para esos perros feúchos, pequeños y que enseñan los dientes inferiores, no creo que nadie en su sano juicio los adopte. Aún pudiéndonos llevar solo a uno de ellos creo que ha merecido la pena sacarlo de la perrera y darle una vida mejor.

Es una gran responsabilidad y hay que tenerlo claro de antemano, hay que sacar al perro sea navidad, fin de año o el día del juicio final, bueno, ese día se puede hacer la vista gorda. Implica muchas ataduras, pero también aporta energía y vitalidad al día a día y sobretodo los perros destacan por ser unos compañeros fieles. Me ayudará a ponerme en forma, mejor dicho me obligará. Me paso la mayor parte del día sentado/trabajando o tumbado/durmiendo, ahora no será opcional lo de ir a dar un paseo y Jumbo no camina precisamente despacio.

Multipantalla

Nunca había probado en serio lo de trabajar con dos pantallas a la vez, siguiendo los consejos de Jaume Ferre llevo trabajando un mes con dos monitores y la verdad es que cuando te acostumbras va muy bien y, como aseguraba Jaume, aumenta la productividad.

La clave es organizar claramente lo que va en un monitor y lo que va en otro, a mi me ha ocurrido que una vez te acostumbras a ver algo en el monitor de la derecha te resulta extraño abrirlo con el de la izquierda y viceversa. En mi caso el monitor de la derecha es el que tengo extendido y es el que tengo justo en frente, así pues he decidido que en este tengo el editor de texto que utilizo para programar, el Word, los exploradores, en definitiva lo que más tiempo estoy mirando, en cambio en el monitor de la izquierda (el del portátil) tengo el Messenger, el Outlook, el cliente FTP,… las cosas que voy a mirar más bien poco, a veces estoy un buen rato con el Messenger pero como suele ser videollamada lo tengo ahí apartado y en el monitor de la derecha puedo ir navegando por nuestras páginas y aportar más datos a la conversación.

En definitiva, trabajar con dos monitores resulta ser un poco confuso los primeros días pero luego es tan cómodo y ayuda tanto que ya no puedo vivir sólo con un monitor.