Hoy han pasado por casa dos mujeres muy amables repartiendo “propaganda bíblica”, juraría que ellas lo han llamado así cuando les he atendido al interfono. Han subido a mi piso y las he invitado a entrar, no han querido pasar y me han explicado que están repartiendo unas revistas, todavía no las he leído pero una se titula “¿es cierto que todos los buenos van al cielo?” y la otra “¿es necesario recurrir al divorcio?”, les he preguntado de que iglesia eran y me han dicho que eran testigos de Jehová.
Para pensar en el divorcio primero tendría que pensar en casarme, una idea que cada vez me resulta más descabellada, pero nunca se sabe. Sin embargo, saber si todos los buenos van al cielo podría interesarme, hacer meritos para entrar en el club del gozo celestial es tentador, un lugar donde no existe el sufrimiento, un lugar perfecto como recompensa a una vida dedicada a hacer el bien. Lástima que en este aspecto también tengo mis propias ideas, para mí el cielo o el infierno no son una preocupación y nunca lo serán, mi única preocupación es qué hago con mi vida aquí y ahora, qué decisiones tomo en cada momento porque para bien o para mal estas marcan mi destino.
No soy quien para juzgar a los demás y a menudo lo hago, bastante trabajo tengo conmigo, así que ahora me esfuerzo por no pensar más en por qué la gente es como es sino en preguntarme por qué yo soy como soy, la mejor manera de cambiar al mundo es cambiándome primero a mí, antes de exigirle al mundo que sea bueno conmigo debería yo ser bueno con el mundo. Cambiar a un personaje frio y poco expresivo como yo en alguien cariñoso costará sudor y lágrimas, por suerte hay personas a mi alrededor que saben que las quiero aunque me cueste demostrárselo explícitamente. Así que Oh! Lector que es probable que me conozcas, si la próxima vez que nos vemos te doy un abrazo no te extrañes y si no te lo doy recuérdame que te lo dé, a mi no me importará aunque seas un hombre fornido y homofóbico.
Las mujeres testigos de Jehová han dicho que volverán para ver que me han parecido los textos, así que los leeré y les daré mi más sincera opinión. Sin leer las revistas ya les puedo decir que no son las cosas que ahora mismo me preocupan, que si quieren saber las cosas que me preocupan que pasen a tomar un té porque tenemos para largo y además a mí también me interesa saber las cosas que ellas les preocupan.
¿Entraría dentro del sueño revelador que tuviste de “tómate el día libre conmigo”?
Escrito por Mònica el 25 de Febrero, 2010.
Si te acuerdas de darme el abrazo no te preocupes, no te lo recordaré. Te lo daré yo a ti ;).
Suerte en tu camino…
Escrito por Agustín el 26 de Febrero, 2010.
Si, pero sería “tomate el té tranquilamente conmigo”.
Gracias Agustín, nos abrazamos pronto ;)
Escrito por sergi el 26 de Febrero, 2010.
…cuando quieras un te , siempre va bien….jeje
un besotes
Escrito por Di el 10 de Marzo, 2010.