La fábrica de sueños

La vida es el tablero de un juego y tú su jugador. Parte de las normas de la vida son impuestas y no se pueden cambiar, en cambio cada jugador es libre de elegir su finalidad y su manera de jugar. La frontera entre las cosas impuestas por el tablero y las que podemos elegir libremente no está clara para algunas personas y así nos encontramos con jugadores que creen por ejemplo que el dinero es una norma impuesta por el tablero cuando en realidad es una norma que elige cada jugador de manera libre.

Alguien muy cercano a mí suele hacer metáforas interminables sobre casi todo, y claro, se me pega…

A lo que iba, cada cual debe elegir, y esa es la grandeza de nuestra existencia, la libertad para elegir nuestro camino. A veces personas a las que queremos y de las que no queremos separarnos nos dicen: “He tomado una decisión y mi vida ya no puede seguir a tu lado, debemos separarnos”, es duro, pero lo es tanto para los que toman la decisión como para los que la acatan junto con sus consecuencias.

Para mí es un buen indicador sobre la autenticidad de las relaciones entre personas el hecho de comunicar una decisión que sabes que no será del agrado de tu interlocutor y que este la acepte, pese a que no le guste la decisión antepone tú libertad a sus propios intereses y eso dice mucho a su favor.

Nunca he tenido clara la finalidad en mi vida, pero tengo la constante sensación de jugar con unas normas que yo no he elegido y que no quiero, creo que debo empezar por ahí y en ello estoy gracias en gran medida a las personas que me rodean, a las que les cuento mis inquietudes y a las que a veces les transmito decisiones que les afectan pero que pese a todo siguen queriéndome.

Un día el mismo amigo que no deja de hacer metáforas sobre cualquier tema me dijo que nuestra empresa no era una máquina de hacer dinero sino una fábrica de sueños. Trabajar en una fábrica de sueños me hace mucho más feliz que trabajar en una máquina de hacer dinero porque me permite poder decidir qué es lo que quiero hacer en cada momento y el valor de esto no es comparable con nada.

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