Ser, hacer y tener

El otro día una buena amiga y coach me preguntaba:
— ¿Qué eres Sergi?
— Pues… soy una persona que intenta mejorar el mundo haciendo esto y aquello otro y lo de más allá…
— Eso no es lo que eres, eso es lo que haces

Me has pillado… ¿qué soy? no lo sé exactamente. Desde pequeño me enseñaron a producir (hacer) y a consumir (tener) pero en la escuela no invertíamos demasiado tiempo en aprender a SER. Si olvidamos cultivar nuestro ser estamos condenados a definir lo que somos únicamente a través de nuestras acciones o a través nuestras posesiones, con todo el sufrimiento que ello conlleva.

¿Cómo saber lo que uno es? Dejando espacio para que nuestro ser se exprese.

El modo de ser tiene como requisitos previos la independencia, la libertad y la presencia de la razón crítica. Su característica fundamental es estar activo, y no en el sentido de una actividad exterior, de estar ocupado, sino de una actividad interior, el uso productivo de nuestras facultades, el talento, y la riqueza de los dones que tienen todos los seres humanos. Esto significa renovarse, crecer, fluir, amar, trascender la prisión del ego aislado, estar activamente interesado, dar.

— Erich Fromm

Vienen al caso estas sabias palabras de Jose Luís Sampedro:

Con su magnifico final: Ser lo que uno es.

Los 8 principios del optimista pragmático

¿Eres un optimista pragmático?

Ayer viendo Redes conocí los 8 principios del optimista pragmático definidos por Mark Stevenson y me parecieron muy interesantes:

  1. Se ambicioso, no te conformes con cualquier cosa para tu futuro. Hay que estar preparados para soñar con el futuro tal como queremos que sea.
  2. Involúcrate en proyectos más grandes que tu: Las personas que hacen cosas que merecen la pena, están en proyectos que son más grandes que ellas mismas. Es como si te debieras a un fin superior, sea este del tipo que sea.
  3. Comparte tus ideas, no las protejas. Cuando las ideas se comparten, crecen, se amplifican. Una idea aislada puede acabar estancada.
  4. Toma las decisiones como un ingeniero, basándote en los principios de la evidencia científica, en los hechos objetivos. No se trata de decidir según las propias creencias sino en base a aquello que está probado que funciona. Un buen contra-ejemplo sería el de los políticos, que toman las decisiones basados en su ideología y no en lo que realmente funciona como hace un ingeniero cuando construye un puente.
  5. No pasa nada si te equivocas, de hecho equivocarse es una manera de avanzar hacia el acierto.Como dice Seth Godin: “la mejor manera de empezar a avanzar es tomando el camino equivocado.”
  6. Somos lo que hacemos y no lo que tenemos intención de hacer. Somos lo que hacemos y no lo que sentimos o imaginamos. Y la mejor manera de ser lo que somos es por tanto llevándolo a la práctica.
  7. Mantén tu cinismo bajo control pues tras el cinismo hay una falta de ambición y la creencia de que las cosas no pueden o no valen la pena cambiarse. El cinismo es una buena excusa para la pereza ya que si no va servir nada, para qué hacer nada.
  8. Vas a perder, mentalízate: Trata de pensar cualquier proyecto como un torneo en varias rondas. En cada ronda, vas a fallar un número de veces, mayor al principio y menos conforme tus ideas se vayan conociendo y comprendiendo. En la primera ronda vas a perder 9 veces de cada 10. Por tanto,vas a fallar muchos intentos al principio e irás acertando de manera paulatina cada vez más. Trata de no confundir una ronda con el torneo entero.

La innovación es el lugar en donde las ideas practican el sexo.

Mark Stevenson

10-optimista