Confianza

Algunas personas se han preocupado por mí después del último post, no hay por qué preocuparse. Desde hace años escribir ha sido para mí una vía de escape para expresar todo aquello que siento, es una terapia que siempre me ha ido bien, quizás hay cosas que deberían quedarse en el disco duro de mi ordenador pero a última hora siempre pienso que quizás alguien lo lea y le pueda resultar interesante, tengo esa extraña manera de verlo.

En esta vida todos pasamos por épocas mejores y por épocas peores, un bipolarismo recurrente inherente a nuestra especie. Ya pases una mala época o una buena hay una parte de ti que nunca cambia, para mí eso es lo que realmente define a una persona, aquello que es común en los buenos y en los malos momentos, eso eres tú.

En todos los aspectos de la vida, cuando se trata con otras personas se tiende a olvidar que no suele haber sincronismo entre las buenas o malas épocas de unas y otras personas. La confianza entre personas es de suma importancia para sobrellevar dicha asincronía.

En el trabajo cuando paso una mala época no puedo rendir lo mismo que cuando paso una buena época, y lo mismo les pasa a mis compañeros, por suerte en Dezain la confianza entre nosotros es máxima y eso nos ayuda mucho a sobrellevar los malos momentos y a aprovechar los buenos. ¿Qué sería un equipo sin la confianza en el compromiso de todos sus miembros? Simplemente no funcionaría, la motivación caería en picado y hasta el mejor equipo del mundo desmotivado pierde ante un equipo de segunda división motivado.

Casi negro

Gris, casi negro. ¿Crees que todo va mal? ¿De que pasta estás hecho? Cuando las cosas se tuercen solo hay una cosa que permanece invariable, el fondo, tu fondo, el que has construido día tras día, poco a poco, decisión a decisión.

El 98% de las cosas que has escuchado de boca de humanos son gilipolleces, el 100% de cosas que has creído escuchar de la naturaleza son verdades a gritos, el sublime sonido de la realidad. A menudo sientes que deberías cerrar la boca para siempre, acallar esa vocecita que incesantemente trabaja procesando información. Si simplemente te limitaras a escuchar aquello que suena por doquier pero que nadie quiere escuchar… todo seria diferente. Idiota.

¿Y al final qué es lo que cuenta? Nada, absolutamente nada.