La importancia de la automotivación

Todas las mañanas cuando me siento delante del ordenador lo hago motivado, si no lo estuviera no encendería el ordenador, haría otra cosa, sin embargo no ha habido ningún día laborable que no me haya puesto a trabajar, por qué? Porque se trata de mi empresa, claro, es mi sustento y no quiero perderlo, quiero que salga adelante, pero sobretodo mis ganas y mi energía proceden de la libertad, no tengo que hacer las cosas para cumplir con nadie, las hago por que quiero, y en mi caso intento destacar, para que Dezain destaque y asegurar así su futuro.

Esa libertad es la que muchos trabajadores ven cuartada al tener que cumplir unos horarios estrictos, tener que aguantar a jefes incompetentes que hacen repetir las cosas doscientas veces, no recibir una sola felicitación, no sentirse parte de la empresa para la que se trabaja,… Todos los aspectos negativos que se suelen dar en el trabajador desmotivado (o trabajador común) que hacen que su rendimiento caiga tanto que poco importa que se pase ocho horas en la oficina y poco importa que se le pague bien, no va a dar a la empresa lo que podría llegar a dar.

Cuando una persona se siente libre y escoge dedicar su tiempo a algo, entonces es cuando el resultado es el óptimo y eso es lo que interesa, que dentro de un equipo salga lo mejor de cada uno y que los que tienen la responsabilidad de decidir tengan a su alcance las mejores aportaciones de cada uno de los integrantes. Desde mi punto de vista, el éxito o fracaso de un proyecto que tiene a un equipo normalito de media, depende de la capacidad de los que toman las decisiones para nutrirse de los individuos que lo forman. Dar libertad ayuda a diferenciar a las personas que les gusta lo que hacen de las que no.