Os presento a la Señora Jumbo, nombre en honor a la madre de Dumbo otorgado a esta perra por razones obvias, tiene un añito, es adoptada y hay que decir se porta muy bien.
En casa hacía tiempo que la idea de tener perro nos rondaba la cabeza, cuando nos decidimos a pasar por la perrera de Barcelona ya no hubo marcha atrás, el panorama de la perrera viendo tantos perros juntos es triste, elegir darle una vida mejor a alguno de ellos es injusto, sobretodo para esos perros feúchos, pequeños y que enseñan los dientes inferiores, no creo que nadie en su sano juicio los adopte. Aún pudiéndonos llevar solo a uno de ellos creo que ha merecido la pena sacarlo de la perrera y darle una vida mejor.
Es una gran responsabilidad y hay que tenerlo claro de antemano, hay que sacar al perro sea navidad, fin de año o el día del juicio final, bueno, ese día se puede hacer la vista gorda. Implica muchas ataduras, pero también aporta energía y vitalidad al día a día y sobretodo los perros destacan por ser unos compañeros fieles. Me ayudará a ponerme en forma, mejor dicho me obligará. Me paso la mayor parte del día sentado/trabajando o tumbado/durmiendo, ahora no será opcional lo de ir a dar un paseo y Jumbo no camina precisamente despacio.

28 de Enero, 2009.
Categorias: Personal.
Nunca había probado en serio lo de trabajar con dos pantallas a la vez, siguiendo los consejos de Jaume Ferre llevo trabajando un mes con dos monitores y la verdad es que cuando te acostumbras va muy bien y, como aseguraba Jaume, aumenta la productividad.
La clave es organizar claramente lo que va en un monitor y lo que va en otro, a mi me ha ocurrido que una vez te acostumbras a ver algo en el monitor de la derecha te resulta extraño abrirlo con el de la izquierda y viceversa. En mi caso el monitor de la derecha es el que tengo extendido y es el que tengo justo en frente, así pues he decidido que en este tengo el editor de texto que utilizo para programar, el Word, los exploradores, en definitiva lo que más tiempo estoy mirando, en cambio en el monitor de la izquierda (el del portátil) tengo el Messenger, el Outlook, el cliente FTP,… las cosas que voy a mirar más bien poco, a veces estoy un buen rato con el Messenger pero como suele ser videollamada lo tengo ahí apartado y en el monitor de la derecha puedo ir navegando por nuestras páginas y aportar más datos a la conversación.
En definitiva, trabajar con dos monitores resulta ser un poco confuso los primeros días pero luego es tan cómodo y ayuda tanto que ya no puedo vivir sólo con un monitor.

9 de Enero, 2009.
Categorias: Profesional.