La fábrica de sueños

La vida es el tablero de un juego y tú su jugador. Parte de las normas de la vida son impuestas y no se pueden cambiar, en cambio cada jugador es libre de elegir su finalidad y su manera de jugar. La frontera entre las cosas impuestas por el tablero y las que podemos elegir libremente no está clara para algunas personas y así nos encontramos con jugadores que creen por ejemplo que el dinero es una norma impuesta por el tablero cuando en realidad es una norma que elige cada jugador de manera libre.

Alguien muy cercano a mí suele hacer metáforas interminables sobre casi todo, y claro, se me pega…

A lo que iba, cada cual debe elegir, y esa es la grandeza de nuestra existencia, la libertad para elegir nuestro camino. A veces personas a las que queremos y de las que no queremos separarnos nos dicen: “He tomado una decisión y mi vida ya no puede seguir a tu lado, debemos separarnos”, es duro, pero lo es tanto para los que toman la decisión como para los que la acatan junto con sus consecuencias.

Para mí es un buen indicador sobre la autenticidad de las relaciones entre personas el hecho de comunicar una decisión que sabes que no será del agrado de tu interlocutor y que este la acepte, pese a que no le guste la decisión antepone tú libertad a sus propios intereses y eso dice mucho a su favor.

Nunca he tenido clara la finalidad en mi vida, pero tengo la constante sensación de jugar con unas normas que yo no he elegido y que no quiero, creo que debo empezar por ahí y en ello estoy gracias en gran medida a las personas que me rodean, a las que les cuento mis inquietudes y a las que a veces les transmito decisiones que les afectan pero que pese a todo siguen queriéndome.

Un día el mismo amigo que no deja de hacer metáforas sobre cualquier tema me dijo que nuestra empresa no era una máquina de hacer dinero sino una fábrica de sueños. Trabajar en una fábrica de sueños me hace mucho más feliz que trabajar en una máquina de hacer dinero porque me permite poder decidir qué es lo que quiero hacer en cada momento y el valor de esto no es comparable con nada.

Natural azucarado

Debería intentar ser más espontaneo, aunque intentándolo es imposible conseguirlo.

Espontaneidad, una palabra bonita, evoca en mi mente la visión de una joven sonriendo, una chica de pueblo de piel pálida y mejillas rosadas, enseñando esos brillantes dientes forjados a base de pura leche de cabra y con esos ojos resplandecientes que le dicen al mundo: “soy así de natural” como si de un anuncio de chocolate suizo se tratara. Es curioso que mi mente evoque una imagen de inocencia cuando pienso en espontaneidad, por defecto relaciono esos dos términos y si me paro a reflexionar es un nexo lógico porque precisamente lo que no permite a alguien ser espontaneo es toda la parafernalia aprendida que desnaturaliza su inocencia asociada a cada nuevo instante.

¿Cómo solucionar este problema? Soy demasiado previsible para mí mismo como para conseguirlo. La sorpresa es un factor que tiene un gran potencial en este aspecto, si te autosorprendes dejas una puerta abierta a la espontaneidad. Cuando todo indica que voy a decir no puedo decir sí, cuando todo indica que voy a girar hacia la derecha puedo girar a la izquierda, cuando tengo todo el día planificado puedo cambiarlo, puedo elegir y necesito demostrármelo. Si consigo dejar que cada momento decida libremente lo que quiere hacer conmigo quizás consiga ser espontaneo.

Dulce Navidad

Es tiempo de cambios en mi vida, pero ya no tiene mucha gracia comentarlo, cada dos por tres hay cambios importantes, comienzo a hacerme pesado y repetitivo. ‘La vida es cambio’, el slogan que un día se me ocurrió para el blog no podía ser más ilustrativo.

Creo que me estoy volviendo adicto a la incerteza, no se donde viviré mañana, ni cuanto dinero tendré en el bolsillo, eso ya no provoca ninguna reacción negativa en mí, al contrario. Yo que había sido entrenado para atormentarme profetizando el futuro me he cansado de observar como el futuro se comporta a su antojo.

Los años pasan, los momentos pasan, la vida pasa, todo tiene su principio y su final, no hay motivo para preocuparse, a todos se nos aplica la norma del tiempo.

Disfrutemos de otra navidad más. A comer turrón y a engordar!

Confianza

Algunas personas se han preocupado por mí después del último post, no hay por qué preocuparse. Desde hace años escribir ha sido para mí una vía de escape para expresar todo aquello que siento, es una terapia que siempre me ha ido bien, quizás hay cosas que deberían quedarse en el disco duro de mi ordenador pero a última hora siempre pienso que quizás alguien lo lea y le pueda resultar interesante, tengo esa extraña manera de verlo.

En esta vida todos pasamos por épocas mejores y por épocas peores, un bipolarismo recurrente inherente a nuestra especie. Ya pases una mala época o una buena hay una parte de ti que nunca cambia, para mí eso es lo que realmente define a una persona, aquello que es común en los buenos y en los malos momentos, eso eres tú.

En todos los aspectos de la vida, cuando se trata con otras personas se tiende a olvidar que no suele haber sincronismo entre las buenas o malas épocas de unas y otras personas. La confianza entre personas es de suma importancia para sobrellevar dicha asincronía.

En el trabajo cuando paso una mala época no puedo rendir lo mismo que cuando paso una buena época, y lo mismo les pasa a mis compañeros, por suerte en Dezain la confianza entre nosotros es máxima y eso nos ayuda mucho a sobrellevar los malos momentos y a aprovechar los buenos. ¿Qué sería un equipo sin la confianza en el compromiso de todos sus miembros? Simplemente no funcionaría, la motivación caería en picado y hasta el mejor equipo del mundo desmotivado pierde ante un equipo de segunda división motivado.

Casi negro

Gris, casi negro. ¿Crees que todo va mal? ¿De que pasta estás hecho? Cuando las cosas se tuercen solo hay una cosa que permanece invariable, el fondo, tu fondo, el que has construido día tras día, poco a poco, decisión a decisión.

El 98% de las cosas que has escuchado de boca de humanos son gilipolleces, el 100% de cosas que has creído escuchar de la naturaleza son verdades a gritos, el sublime sonido de la realidad. A menudo sientes que deberías cerrar la boca para siempre, acallar esa vocecita que incesantemente trabaja procesando información. Si simplemente te limitaras a escuchar aquello que suena por doquier pero que nadie quiere escuchar… todo seria diferente. Idiota.

¿Y al final qué es lo que cuenta? Nada, absolutamente nada.

Motivación y Equipo

Cuando un trabajador realiza un trabajo importante se le recompensa con un buen sueldo que en principio reconoce su trabajo y además asegura la continuidad del trabajador en la empresa. El incentivo económico es el único elemento motivador en la inmensa mayoría de las empresas.

Existe la idea generalizada de que el dinero es la antesala de la felicidad, pero creo sinceramente que el dinero con demasiada frecuencia corrompe muchas cosas, entre ellas la humildad y el esfuerzo constante por hacer las cosas bien. El trabajo es una parte demasiado importante en la vida de cualquier persona como para no encontrar la ilusión y la motivación necesarias. Hacer las cosas solo para cobrar a final de cada mes nunca será suficiente ya que no permite una simbiosis entre las ambiciones del trabajador y las de la empresa. Ocurre con frecuencia que un trabajador cambia de trabajo aceptando un sueldo menor pero con perspectivas de ser más feliz y encontramos también con gran frecuencia trabajadores que están pasando las horas en sus oficinas sin pegar golpe esperando un cambio o una oportunidad mejor o simplemente esperando pasar desapercibidos y seguir chupando del bote.

Quizás con los años muchas personas pierdan la esperanza de conseguir grandes logros en su ámbito laboral y esto es debido en gran parte a las políticas de empresa centradas únicamente en los intereses de la empresa y gestionando a los trabajadores como meras piezas sustituibles de la maquinaria.

La clave está en permitir a todo el equipo humano ser parte indispensable de los logros de la empresa, escuchar y dar cabida a nuevas propuestas es indispensable. Las normas deben flexibilizarse en pro de la creatividad y la confianza en el compromiso de cada individuo. El trabajo del ‘jefe’ debe ser gestionar toda esta creatividad en favor de la empresa y detectar claramente a los trabajadores no comprometidos.

Videos relacionados que me parecen intersantes:

- Una charla del TED relativa a la motivación e incentivos en las empresas (se pueden escoger subtítulos en castellano)
http://www.ted.com/talks/view/id/618

- La historia de Pixar, está en megavideo no se cuanto va a durar su disponibilidad, pero también resulta muy interesante darse cuenta que su éxito tiene mucho que ver con su forma de trabajar:
http://www.megavideo.com/?v=YFSUTVCE

Simplificando

Hace tiempo que no llueve y lo echo de menos. La gente suele escapar de las gotas como si se tratara de ácido sulfúrico, a mí sin embargo, si no hace demasiado frío, me gusta la sensación del agua al caer sobre mi cuerpo, el sonido y el olor de la lluvia unido a que es la excepción climatológica le confieren un entrañable carácter melancólico. Vivir de forma consciente las sensaciones es embriagante, un placer gratuito y enriquecedor del que no muchos disfrutan por desconocimiento o simplemente porque hay quien cree algo gratuito no puede ser algo valioso.

Con el paso de los años me doy cuenta de que las personas tendemos a la complejidad por acumulación de experiencias. Cuando aprendí a adiestrar a mi perro me enseñaron que no se les debe reñir con mayor intensidad cada vez que el animal comete el mismo error repetidas veces, tampoco sirve de mucho intentar hacerle entender al perro que algo que ha hecho hace diez minutos estaba muy mal, por ejemplo cuando llegas a casa y descubres que el perro ha destrozado medio sofá, no sirve de nada enfadarse porque los perros a diferencia de los humanos viven en el presente y no usan la memoria para intentar entender el presente, sin embargo aprenden cosas mediante prueba-error y guardan en su memoria lo que se debe hacer y lo que no. Los humanos también aprendemos mediante prueba-error lo que debemos hacer y lo que no, todos sabemos que el fuego quema y nos mantenemos alejados, sin embargo en muchos aspectos evocamos situaciones pasadas para la toma de decisiones y cometemos el error humano de complicar lo simple.

Cuando veo a mi perro correr por el campo o cuando se revuelca despreocupado por encima de la hierba no puedo evitar pensar en que esa es una buena manera de definir la felicidad, los perros son así desde que nacen hasta que mueren, todos los humanos somos así en la infancia pero la mayoría acabamos cambiándolo por un ideal situado en el futuro, situado en la imaginación. Volver al presente y hacerlo simple nos devuelve esa alegría de vivir a la que yo reconozco como felicidad.

La ilusión

Es curioso que la palabra ilusión tenga dos significados tan distintos y a la vez tan relacionados, un significado se refiere a una apariencia discordante con la realidad, el otro indica el atractivo o la fuerza vital con la que se ejecuta una determinada acción. Ambos significados tienen una relación muy curiosa, a menudo cuando alguien intenta realizar con ilusión una determinada tarea se le tacha de poco realista, es decir, de intentar realizar esa tarea de forma ilusoria.

Hace ya una semana que lanzamos Desidium.com, desde el nacimiento de la idea, su maduración, su ejecución y la puesta en marcha, en cada una de las etapas del proyecto no han faltado las ganas ni la ilusión, ha sido y es un placer ponerse a trabajar para sacar la idea adelante, no sé como va a acabar el proyecto pero poco importa, si no funciona esta vez aprenderemos de los errores y progresaremos para el futuro. Lo que si me queda claro son las ventajas que proporciona el trabajo con ilusión, en primer lugar no sientes que estés perdiendo el tiempo porque lo que haces te gusta, poco importa cuanto te paguen por trabajar sin ilusión, no importa la cifra, no vale la pena, ese tiempo es tiempo que no has vivido, tiempo que no merece ser contado en los años que va a poner en tu lápida, por otro lado trabajar a gusto hace que las cosas se hagan de manera cuidada, esmerándose en cada pequeño detalle que de otra manera no tendrías en cuenta.

Hay personas que solo entienden el idioma de las cifras, no pueden comprender que trabajar con ilusión es sinónimo de productividad porque asocian el trabajo al sacrificio, mantienen una interminable lucha hacia ninguna parte porque creen que al final habrá una recompensa, el futuro es una ilusión que nunca llega, pero no es fácil darse cuenta.

A mi modo de ver, todo en esta vida debe hacerse con ilusión, nuestro tiempo es limitado y no merece la pena venderlo, no sale a cuenta. La ilusión, al igual que la realidad, es un concepto tremendamente subjetivo, sin embargo los humanos en nuestro afán por imponer reglas sobre todas las cosas tendemos a generalizar sobre lo que es real y lo que no lo es, sobre lo que se debe hacer en la vida y sobre lo que no se debe hacer. A mi personalmente no hay nada que me ilusione más que desobedecer esas reglas y vivir con ilusión todos los días de mi vida.

Growing Up

En pocos días el huerto ha crecido de forma espectacular, impresiona ver como la vida se abre paso. Lo más costoso de momento es quitar las malas hiervas, es una guerra vegetal por la supervivencia y yo voy con el equipo de las plantas comestibles.

Aquí el primer fruto del huerto, una gran lechuga que espera en la nevera a ser devorada.

Huerto: primeros pasos

Grácias al Club d’Agility de Montferrer (un día os tengo que poner a la Jumbo haciendo agility que ya hace sus pinitos), Mònica y yo hemos podido hacer un huerto con un espacio que nos han cedido.

Este es el huerto, como podeis ver, esta plantado desde hace poco tiempo:

Las lechugas son lo que más rapido crece: