The money fix
Os dejo un video que me parece muy interesante, dura una hora y poco. Últimamente mis inquietudes versan sobre este tema.
Os dejo un video que me parece muy interesante, dura una hora y poco. Últimamente mis inquietudes versan sobre este tema.
El cine es una forma de expresión artística que apasiona a millones de personas, para disfrutar del séptimo arte solo hay que sentarse cómodamente en una butaca, mirar y escuchar, así de sencillo.
Los humanos tenemos la habilidad social de introducirnos en la piel de las personas que nos rodean, esta habilidad nos permite sufrir con el sufrimiento ajeno o alegrarnos con la alegría de otros. El cine funciona gracias a esta capacidad, cuanto más empatizamos con las situaciones que ocurren en la pantalla más sentimientos afloran. El cine nos permite vivir infinidad de vidas y ese es el secreto de su gran éxito.
Me considero un cinéfilo. No en el sentido de ser un experto, nada más lejos de la realidad, no suelo recordar los nombres de directores, actores, incluso a menudo olvido el título de las películas que ya he visto, además se puede decir que he visto muy pocas películas en comparación con todas las que se han filmado. Soy un cinéfilo porque me siento atraído por las películas que tienen algo que contar, digamos que la mayoría de películas comerciales no suelen transmitirme nada, ni siquiera logran entretenerme. Para mí una buena película debe ser capaz de marcar un antes y un después en mi vida, si una película pasa a formar parte de mi experiencia, aunque no sea un película perfecta, para mí es una buena película.
Hay muchas películas que considero buenas películas, pero me gustaría destacar cinco películas que quizás por el momento en que aparecieron en mi vida o quizás porque contienen muchos elementos con los que me identifico son mis favoritas.





No os comento nada de estas películas porque hay demasiadas cosas que decir de cada una de ellas, solo animaros a que si no habéis visto alguna de ellas lo hagáis.
Acabo de regresar de hacer el camino de Santiago y me gustaría hacer una pequeña reseña por si puede serle de utilidad a cualquiera que esté planeando hacer el camino de Santiago con su perro.
Empecé el camino el día 6 de Marzo de 2010, mi compañero de viaje se llama Zeus y hemos estado caminando juntos un mes y pocos días para ir de Roncesvalles a Finisterre, habremos caminado algo más de 800Km juntos y ha sido una experiencia inolvidable.

Preparación
Lo primero que hay que hacer es escoger la época del año y preparar todo lo necesario para el viaje, creo que he tenido bastante suerte con el clima ya que no ha llovido excesivamente, tenía miedo de que lloviera mucho y Zeus se mojara y luego se constipara, pero aún tenía más miedo de que pasara calor, él es muy peludo y sufre mucho más de calor que de frío. Ya había hecho anteriormente el camino desde León hasta Santiago en verano y puedo decir que es mucho mejor hacer una cuesta a 10ºC que no a 35ºC.
Zeus toda la vida ha comido pienso, pero ante lo inviable de comprar pienso por el Camino (la bolsa más pequeña pesa 5Kg y abulta demasiado) lo que hice es acostumbrarlo semanas antes a comer algunos días pienso y otros carne cruda, así algunos días solo tendría que encontrar una carnicería, la idea me ha funcionado bastante bien aunque me quedé sin pienso antes de lo esperado y le pedí a mi hermano que me enviara a León 3Kg de pienso por correos. Darles carne cruda a los perros tiene defensores y detractores, mi experiencia con Zeus es que la carne picada de cerdo cruda le sienta fenomenal.
Hay que decidir si cargamos al perro o no, yo le compre unas alforjas para que Zeus llevara parte de su pienso (yo cargaba otra parte), un trapo para secarlo, un cepillo y un recipiente plegable para el agua (aunque por la época del año no era necesario ya que Zeus ha encontrado riachuelos y charcos a mansalva). Le compre unas alforjas Wenaha Explorer II aquí y la verdad es le han ido muy bien, me recomendaron comprar una talla menos a la que marca por su peso y la verdad es que son alforjas suficientemente grandes, el máximo peso que le habré cargado habrán sido 4-5 Kg, Zeus pesa 22 Kg y en algún lugar leí que no se les debe cargar más del 20% de lo que pesan.

Finalmente la guinda del pastel, una capa a modo de chubasquero para evitar el temido empapamiento de Zeus, como no encontré nada de chubasqueros para poner encima de un perro que ya lleva alforjas me puse manos a la obra a confeccionar, primero hice algunos diseños en papel de embalar para ir probando y finalmente compré tela de lona impermeable (de camping), os dejo una foto de cómo ha quedado, los enganches son velcro pegado con superglue, lo que se ve en la foto es la parte que toca el pelo de Zeus, arriba una capuchita para tapar al máximo el cuello, después las dos grandes alas son las que cubren las alforjas, en la ala de la izquierda por detrás están los enganches para el velcro, más abajo esas dos tiritas pequeñas las pasaba por debajo del arnés de la alforja y así quedaba muy bien sujeto. Lo bueno de esta tela es que solo se tiene que dibujar lo que necesitas y recortarlo.


La verdad es que no soy muy manitas y me he sorprendido de que me haya salido bien y que haya funcionado tan bien, realmente Zeus solo se mojaba las patitas y la barriga cuando llovía, cuando llegábamos al destino un día lluvioso lo primero era dejar bien seco a Zeus.
Dormir
Lo primero que pensé cuando me planteé caminar con Zeus fue que iba a tener muchos problemas en los albergues porque no aceptarían perros y así ha sido. Si tienes pensado hacer el camino con tu perro o bien lo haces en verano y duermes con él en una tienda de campaña (teniendo en cuenta que tu perro va a sufrir por el calor durante el día) o bien tu perro está acostumbrado a dormir solo y no tiene ansiedad cuando no está contigo, por suerte Zeus ya está acostumbrado a dormir solo y no se pone a ladrar cuando no me ve, de todas maneras por si acaso me llevé un aparatito que compre en Mr.Guau de Barcelona que lo que hace es emitir ultrasonidos cuando el perro ladra, no lo he necesitado pero nunca está de más tener soluciones para todo.
Mi estrategia para encontrar alojamiento era esperar a medio día, mientras me comía un bocadillo llamaba a los albergues a los que creía que podía llegar ese día, en mi guía venían los teléfonos de la gran mayoría, entonces informaba de que iba con un perro pero que solo necesitaba un lugar cubierto para pasar la noche, un porche o cualquier cosa que le protegiera en caso de lluvia, el frío no me preocupaba ya que Zeus duerme en un patio y en invierno ha estado bajo cero sin problemas. Siempre he encontrado uno u otro lugar para poder dejarlo, he evitado las grandes ciudades porque es más problemático y además en los pueblos están más acostumbrados a tener perros. En Santiago de Compostela siempre apetece pasar una noche, allí solo aceptan perros en el albergue Acuario que además es muy recomendable, otro consejo es coger una guía para hacer el camino de Santiago a caballo, si el albergue tiene cuadras el perro podrá quedarse en las cuadras.
No se puede planear el camino con antelación para saber dónde vas a dormir cada noche ya que las etapas deben adaptarse según los problemas que vayan surgiendo. Algunos días Zeus cojeó, así que hasta que llegamos a un veterinario descargué sus alforjas e hicimos etapas cortas tres días, solo era una tendinitis y con pastillas antiinflamatorias se le pasó pero como digo hay cosas que no se pueden planear y por tanto lo mejor es ir sobre la marcha buscando alojamiento. Con humildad y aceptando sin reproches cuando no nos han querido en algún albergue es como lo he conseguido, nos han puesto problemas en muchos lugares pero siempre hemos ido encontrando soluciones.
Consejos varios
Yo se que Zeus es un buen perro porque lo conozco y sé qué cosas puede hacer y cuáles no, pero siempre pueden haber sorpresas y nosotros debemos hacernos responsables de sus acciones. Un día durmió en una habitación encerrado y al irlo sacar por la mañana vi que había tenido diarrea por la noche, fui a hablar con la responsable, le pedí perdón y le pedí una fregona para recogerlo, la mujer no me dejó recogerlo y me dijo que no me preocupara que ya lo recogía ella, aunque insistí ella no me lo dejó limpiar, yo sé que mi perro lloró antes de hacer diarrea pero yo no lo oí y entiendo que llegó un momento en que no pudo aguantar más, me hice responsable y pedí disculpas. En otra ocasión hubo un peregrino que tenía miedo a los perros, Zeus estaba atado y el hombre en cuestión se asusto porque el perro tenia la cuerda muy larga, supongo que Zeus vio ese miedo e instintivamente le intimidó, nunca me había pasado que Zeus intimidara a una persona pero por lo que fuera ocurrió, así que volví a pedir perdón y amarré a Zeus más corto en un sitio que no pudiera molestar al hombre en cuestión. En definitiva, hay que hacerse responsable de los actos de nuestro perro y debemos intentar tener bajo control cualquier comportamiento inesperado que pueda tener.
Zeus es un perro macho y tiene una actitud bastante dominante con otros perros macho, el problema viene cuando encuentras perros macho sueltos por los pueblos y nos hemos topado con unos cuantos, como yo llevaba un palo para andar mi estrategia era siempre mantenerme entre Zeus y el perro o los perros sueltos y con el bastón asustarlos, me ha funcionado muy bien excepto en un caso en que un bóxer se acercó sin ladrar ni gruñir ni nada, parecía amistoso, y cuando estuvo lo suficientemente cerca se le tiró al cuello, por suerte no mordió y por suerte el dueño del bóxer estaba por allí y lo separó, sino fuera por el dueño no sé cómo lo hubiera desenganchado, en el resto de los casos estamos ante perros ladradores y poco mordedores que no se atreven a acercarse demasiado a un hombre con un palo en la mano.
Zeus me sigue siempre que caminamos, el problema es que le gusta ir a su rollo, suele ir por delante y tranquilamente a 50 metros, así que he tenido que ir con cuidado de fijarme si estábamos cerca de una carretera o no, en mi guía indicaba bien si se trataba de caminos de tierra o asfalto e iba prevenido pero a veces hay que ir mirando a lo lejos y tener la oreja atenta y cuando se escucha un coche o se ve una carretera llamar al perro y atarlo, siempre en asfalto llevaba el perro atado y controlado y cuando llegábamos a un pueblo lo mismo.
Yo pensaba que a un animal que pesa 22 Kg y que tiene 4 patas andar 20 ó 30 Kilómetros le costaría mucho menos que a un humano que pesa 80 Kg y que tiene 2 patas, pero también les cuesta y les pasa factura, recuerdo un par de días que Zeus se iba tumbando en las sombras a ver si colaba y hacíamos un descanso, también le he visto cojear por las mañanas por las agujetas. Así que vale la pena entrenarse antes de ir al camino de Santiago y tener claras nuestras capacidades y las de nuestro perro.
Conclusión
Ir al camino de Santiago con perro nos dará más trabajo y deberemos estar siempre pendientes del perro pero siempre tendremos a un buen compañero a nuestro lado, que disfrutará de horas y horas de paseo cerca de su amo. La relación que tengo ahora con Zeus es mucho mejor que la tenía antes del viaje, creo que ahora nos conocemos mucho mejor y él está mucho más obediente, supongo que el hecho de sufrir juntos y disfrutar juntos nos ha unido y puedo decir que ha valido la pena llevarlo conmigo.

Me doy un tiempo. Soy consciente de que no es el mejor momento para hacer vacaciones, pero las necesito.
Hace poco más de tres años, en una plaza de Barcelona besé a una joven, poco me imaginaba esa noche lo que ocurriría después. Nos enamoramos y en pocos meses sabíamos que queríamos compartir nuestras vidas, así que nos fuimos a vivir juntos, adoptamos a un perro y al cabo de tan solo un par de años sentía que la casa donde vivíamos era el hogar de una familia. Algunos días al acostarme pensaba: “Vaya, esto es la felicidad”. Sin embargo no todas las épocas son igual de buenas ni todos los días un idilio y el fuerte nexo que nos unía se debilitó hasta romperse. Me hubiese gustado poseer un antídoto que lo solucionase todo, que hiciese que recuperáramos nuestra fuerza, pero no lo tuve.
Ha terminado un proyecto vital tan importante que necesito replantear mis motivaciones vitales, me voy a hacer el camino de Santiago para que me dé un poco el aire y para que, entre paso y paso, el silencio desnude mi alma y me revele en qué dirección seguir caminando.

Hasta pronto!
Hoy han pasado por casa dos mujeres muy amables repartiendo “propaganda bíblica”, juraría que ellas lo han llamado así cuando les he atendido al interfono. Han subido a mi piso y las he invitado a entrar, no han querido pasar y me han explicado que están repartiendo unas revistas, todavía no las he leído pero una se titula “¿es cierto que todos los buenos van al cielo?” y la otra “¿es necesario recurrir al divorcio?”, les he preguntado de que iglesia eran y me han dicho que eran testigos de Jehová.
Para pensar en el divorcio primero tendría que pensar en casarme, una idea que cada vez me resulta más descabellada, pero nunca se sabe. Sin embargo, saber si todos los buenos van al cielo podría interesarme, hacer meritos para entrar en el club del gozo celestial es tentador, un lugar donde no existe el sufrimiento, un lugar perfecto como recompensa a una vida dedicada a hacer el bien. Lástima que en este aspecto también tengo mis propias ideas, para mí el cielo o el infierno no son una preocupación y nunca lo serán, mi única preocupación es qué hago con mi vida aquí y ahora, qué decisiones tomo en cada momento porque para bien o para mal estas marcan mi destino.
No soy quien para juzgar a los demás y a menudo lo hago, bastante trabajo tengo conmigo, así que ahora me esfuerzo por no pensar más en por qué la gente es como es sino en preguntarme por qué yo soy como soy, la mejor manera de cambiar al mundo es cambiándome primero a mí, antes de exigirle al mundo que sea bueno conmigo debería yo ser bueno con el mundo. Cambiar a un personaje frio y poco expresivo como yo en alguien cariñoso costará sudor y lágrimas, por suerte hay personas a mi alrededor que saben que las quiero aunque me cueste demostrárselo explícitamente. Así que Oh! Lector que es probable que me conozcas, si la próxima vez que nos vemos te doy un abrazo no te extrañes y si no te lo doy recuérdame que te lo dé, a mi no me importará aunque seas un hombre fornido y homofóbico.
Las mujeres testigos de Jehová han dicho que volverán para ver que me han parecido los textos, así que los leeré y les daré mi más sincera opinión. Sin leer las revistas ya les puedo decir que no son las cosas que ahora mismo me preocupan, que si quieren saber las cosas que me preocupan que pasen a tomar un té porque tenemos para largo y además a mí también me interesa saber las cosas que ellas les preocupan.
Soledad no significa necesariamente estar solo, es también una sensación que se experimenta cuando se está nadando contra corriente, cuando sientes que todas las personas de tu alrededor están pensando en A y tú estás pensando en Z.
Se acerca San Valentín y como cada año se nos bombardea con publicidad de cómo debemos celebrar tan señalado día. La industria de los regalos en días señalados mueve una cantidad ingente de dinero y la clave de su negocio es enfocar sus campañas en convencer a los consumidores de que no hacer un regalo en la fecha indicada representa un pecado imperdonable. Sobre este tema me considero un activista, lucho por intentar convencer a los que me rodean de que un regalo debe surgir y hacerlo en una fecha indicada pone en duda la motivación del regalo. Como es de esperar esta batallita personal me ha traído más de un problema y a menudo cedo porque por mucho que yo tenga el convencimiento de que llevo razón ver la cara de desolación de alguien que esperaba un regalo y no lo recibe me resulta demasiado duro.
A veces la soledad se experimenta en el seno de una relación de pareja y solo se puede cambiar si uno entiende que su pareja está pensando en A y a su vez el otro comprende que su pareja piensa en Z. Un regalo no va a ayudar en nada, así que por el día de San Valentín yo solo puedo aconsejar intentar entender que necesita tu pareja, si lo consigues no necesitas comprar nada solo debes ayudarla a conseguir aquello que persigue.
La vida es el tablero de un juego y tú su jugador. Parte de las normas de la vida son impuestas y no se pueden cambiar, en cambio cada jugador es libre de elegir su finalidad y su manera de jugar. La frontera entre las cosas impuestas por el tablero y las que podemos elegir libremente no está clara para algunas personas y así nos encontramos con jugadores que creen por ejemplo que el dinero es una norma impuesta por el tablero cuando en realidad es una norma que elige cada jugador de manera libre.
Alguien muy cercano a mí suele hacer metáforas interminables sobre casi todo, y claro, se me pega…
A lo que iba, cada cual debe elegir, y esa es la grandeza de nuestra existencia, la libertad para elegir nuestro camino. A veces personas a las que queremos y de las que no queremos separarnos nos dicen: “He tomado una decisión y mi vida ya no puede seguir a tu lado, debemos separarnos”, es duro, pero lo es tanto para los que toman la decisión como para los que la acatan junto con sus consecuencias.
Para mí es un buen indicador sobre la autenticidad de las relaciones entre personas el hecho de comunicar una decisión que sabes que no será del agrado de tu interlocutor y que este la acepte, pese a que no le guste la decisión antepone tú libertad a sus propios intereses y eso dice mucho a su favor.
Nunca he tenido clara la finalidad en mi vida, pero tengo la constante sensación de jugar con unas normas que yo no he elegido y que no quiero, creo que debo empezar por ahí y en ello estoy gracias en gran medida a las personas que me rodean, a las que les cuento mis inquietudes y a las que a veces les transmito decisiones que les afectan pero que pese a todo siguen queriéndome.
Un día el mismo amigo que no deja de hacer metáforas sobre cualquier tema me dijo que nuestra empresa no era una máquina de hacer dinero sino una fábrica de sueños. Trabajar en una fábrica de sueños me hace mucho más feliz que trabajar en una máquina de hacer dinero porque me permite poder decidir qué es lo que quiero hacer en cada momento y el valor de esto no es comparable con nada.
Debería intentar ser más espontaneo, aunque intentándolo es imposible conseguirlo.
Espontaneidad, una palabra bonita, evoca en mi mente la visión de una joven sonriendo, una chica de pueblo de piel pálida y mejillas rosadas, enseñando esos brillantes dientes forjados a base de pura leche de cabra y con esos ojos resplandecientes que le dicen al mundo: “soy así de natural” como si de un anuncio de chocolate suizo se tratara. Es curioso que mi mente evoque una imagen de inocencia cuando pienso en espontaneidad, por defecto relaciono esos dos términos y si me paro a reflexionar es un nexo lógico porque precisamente lo que no permite a alguien ser espontaneo es toda la parafernalia aprendida que desnaturaliza su inocencia asociada a cada nuevo instante.
¿Cómo solucionar este problema? Soy demasiado previsible para mí mismo como para conseguirlo. La sorpresa es un factor que tiene un gran potencial en este aspecto, si te autosorprendes dejas una puerta abierta a la espontaneidad. Cuando todo indica que voy a decir no puedo decir sí, cuando todo indica que voy a girar hacia la derecha puedo girar a la izquierda, cuando tengo todo el día planificado puedo cambiarlo, puedo elegir y necesito demostrármelo. Si consigo dejar que cada momento decida libremente lo que quiere hacer conmigo quizás consiga ser espontaneo.
Es tiempo de cambios en mi vida, pero ya no tiene mucha gracia comentarlo, cada dos por tres hay cambios importantes, comienzo a hacerme pesado y repetitivo. ‘La vida es cambio’, el slogan que un día se me ocurrió para el blog no podía ser más ilustrativo.
Creo que me estoy volviendo adicto a la incerteza, no se donde viviré mañana, ni cuanto dinero tendré en el bolsillo, eso ya no provoca ninguna reacción negativa en mí, al contrario. Yo que había sido entrenado para atormentarme profetizando el futuro me he cansado de observar como el futuro se comporta a su antojo.
Los años pasan, los momentos pasan, la vida pasa, todo tiene su principio y su final, no hay motivo para preocuparse, a todos se nos aplica la norma del tiempo.
Disfrutemos de otra navidad más. A comer turrón y a engordar!
Algunas personas se han preocupado por mí después del último post, no hay por qué preocuparse. Desde hace años escribir ha sido para mí una vía de escape para expresar todo aquello que siento, es una terapia que siempre me ha ido bien, quizás hay cosas que deberían quedarse en el disco duro de mi ordenador pero a última hora siempre pienso que quizás alguien lo lea y le pueda resultar interesante, tengo esa extraña manera de verlo.
En esta vida todos pasamos por épocas mejores y por épocas peores, un bipolarismo recurrente inherente a nuestra especie. Ya pases una mala época o una buena hay una parte de ti que nunca cambia, para mí eso es lo que realmente define a una persona, aquello que es común en los buenos y en los malos momentos, eso eres tú.
En todos los aspectos de la vida, cuando se trata con otras personas se tiende a olvidar que no suele haber sincronismo entre las buenas o malas épocas de unas y otras personas. La confianza entre personas es de suma importancia para sobrellevar dicha asincronía.
En el trabajo cuando paso una mala época no puedo rendir lo mismo que cuando paso una buena época, y lo mismo les pasa a mis compañeros, por suerte en Dezain la confianza entre nosotros es máxima y eso nos ayuda mucho a sobrellevar los malos momentos y a aprovechar los buenos. ¿Qué sería un equipo sin la confianza en el compromiso de todos sus miembros? Simplemente no funcionaría, la motivación caería en picado y hasta el mejor equipo del mundo desmotivado pierde ante un equipo de segunda división motivado.